viernes, 17 de octubre de 2014

Por fin....



El pasado 9 de octubre, por fin, nos citaron a la empresa y a mi a un acto de conciliación y un posible juicio posterior en los juzgados de C/Princesa.

Tanta espera...y el día llegó. 

Allí me presenté a las 12:00 hrs. con mi abogada y un representante sindical. Nos esperaba el abogado defensor, la directora de RRHH y mi jefa. 

Estaba muy nerviosa, pero me convencí a mi misma de que pasase lo que pasase lo que más iba a valorar era que estaba luchando por lo que de verdad creía. Por elegir gastar mi tiempo en lo que de verdad importa, con los que me quieren, con los que estarán a mi lado siempre. 

Un pasillo estrecho con un montón de gente, hablando muy alto. A los 30 segundos, el abogado ya me estaba proponiendo el horario de 09:00 a 16:00 hrs., sin preguntas, sin más. Directamente. A los 5 minutos entendieron que tenía que llegar a recoger a mi niño a las 16:00 hrs. Y todo acabó con un acuerdo. 

Ya tengo el horario que me permite llegar a la guardería y recoger a mi pequeño. No veas lo contento que se pone cuando me ve llegar. Esa sonrisa no tiene precio. De verdad que sería capaz de cualquier cosa por esa sonrisa.

Lucha, no te conformes. Solo vivimos una vez, y el trabajo dignifica, pero tus hijos, tu marido, tu familia, te hace feliz y es lo que de verdad te hacer ser persona. Y hay que querer ser feliz, y pelear contra los que te lo impiden. Puedes ganar, puedes perder, pero al menos sentirás el orgullo de haberlo intentado.

El tiempo que le quitamos a nuestra vida familiar por la laboral es irreemplazable. Sin embargo, el ámbito laboral puede reemplazarnos por otro cuando se le antoje. 

Mi hijo, solo tendrá primeras veces una vez y no quiero perderme ni una sola. 


jueves, 21 de agosto de 2014

Cada día es peor

Llevo más de 2 semanas en mi puesto de trabajo. El ambiente es bueno y siento como la mayoría de mis compañeros y jefes me apoyan. Y si antes lo tenía claro, cada minuto de más que paso aquí lo tengo más y más trasparente.

Me muero de pena viendo 2 horas al día a mi hijo. Quiero pensar que él está feliz y que la única que sufre soy yo. Espero que así sea, pero no puedo evitar imaginarme a mi niño todo el día preguntándose por qué de repente su madre no está con él. Por qué llega a casa, le baña, le da la cena y le acuesta...y al día siguiente no está. Por qué no puedo jugar con él o darle la merienda.

Solo quiero que llegue la hora de salir y el fin de semana. Para que mi hijo disfrute de mi. Necesita a su madre. Paso 11 horas fuera de casa y solo 2 con él. Veo como todas las mamás de mi departamento se marchan a las 4 de la tarde. Todas menos yo.

Solo espero que la angustia acabe pronto, que el juzgado nos cite cuánto antes para arreglar esta situación. Estoy deseando que acabe el mes de agosto, que los funcionarios retomen su trabajo y salga un juicio que debía celebrarse en los 5 días posteriores a la interposición de la demanda. Llevo 3 meses y 7 días esperando. Y confío en que los derechos fundamentales de la infancia y la lógica aplastante que demuestra mi situación acabe en positivo para mi, porque además, será un final feliz también para futuras madres.




sábado, 2 de agosto de 2014

Sin noticias



Me incorporo el próximo día 6 de agosto sin noticias por parte de nadie. Ni mi empresa me ha comunicado sus intenciones, por lo que imagino que  quieren continuar con el proceso,  ni los juzgados nos han notificado fecha de juicio. Y yo sigo  preocupada en qué haré si esto no se soluciona pronto, porque, a largo plazo, no tengo resuelto mi problema.

Seguiré esperando...no me queda otra...con la espera de que pronto pueda convivir con mi hijo y mi trabajo.

domingo, 6 de julio de 2014

Hola a tod@s!

Muchas gracias por dedicar unos minutillos a leer mi blog. Os animo a que escribáis comentarios para darle vidilla.Cuantas más seamos mejor.

Muchas nos hemos preguntado si tenemos derecho a elegir nuestro horario. Esto es lo que contesta el Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad a través del Instituto de la Mujer

Si se solicita una reducción de jornada por cuidados familiares ¿puede la empresa obligar a la trabajadora a desarrollar el horario que más le convenga?

 No, es la trabajadora o el trabajador quien tiene la facultad de decidir la concreción horaria y la determinación del periodo de reducción de jornada por cuidado de familiares.

 En el supuesto que no exista acuerdo sobre la concreción horaria o la determinación del periodo de disfrute del permiso, se debe presentar una demanda ante los Juzgados de lo Social para que se reconozca el ejercicio de este permiso, en el plazo de 20 días hábiles, a partir de que la empresa le comunique su negativa o su disconformidad con la propuesta realizada. El procedimiento será urgente y se le dará tramitación preferente, de acuerdo con lo previsto en la Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social.

Y una buena noticia:

http://www.abc.es/sociedad/20131227/abci-trabajadores-podran-elegir-horario-201312270229.html

jueves, 3 de julio de 2014

La reducción de jornada laboral es un derecho necesario para permitir la conciliación de la vida laboral y familiar

Quiero contaros mi experiencia personal y sobretodo quiero que todas las mamás que hayan tenido o tengan problemas para reincorporarse a su puesto de trabajo después de su baja maternal escriban aquí. A lo mejor algún día alguien lo lee y se le cae la cara de vergüenza.

Trabajo en una empresa americana que presume de preocuparse mucho por ser una de la mejores empresas en la que nadie pueda trabajar. Cuando me quedé embarazada todo eran ventajas: baja a partir de la semana 22 y la posibilidad de solicitar un horario de 8 a 16 hrs. sin tener que reducir la jornada. La empresa ya se lo había concedido a unas cuantas madres ¿por qué en mi caso iba a aser diferente?.

En febrero pido formalmente a mis jefes esa concesión que me deniegan una semana antes de incorporarme (esto es el 30 de abril). Alegan que ya hay muchas mamás con ese horario y no van a conceder ninguno más. Procedo entonces a solicitar reducción de jornada en horario matinal. Tan solo un día antes de mi incorporación me dicen que es imposible el horario que solicito y debe ser uno de tarde, saliendo a la misma hora que salía sin reducción de jornada.
A pesar de que explico que mi hijo irá a la guardería de 9 a 16 y que no hay nadie que pueda recogerle y cuidarle por la tarde (mi marido trabaja por la tarde) me explican que la empresa ha puesto en funcionamiento un plan de estrategia que consiste en no conceder horarios de mañana al trabajador nunca más. Por supuesto porque afectaba a la producitividad, etc.

Llevo 2 meses de excedencia a la espera de un juicio. He tenido que demandar para poder cuidar a mi hijo.  Y todo esto a costa de:


  • El sueldo de dos meses. Si me hubiesen contestado en febrero no necesitaría excedencia.
  • Las costas de un juicio que se supone rápido y que llevo esperando desde el 13 de mayo.
  • La angustia de haber tenido un buen puesto de trabajo y haberlo perdido por haber sido madre en pleno siglo XXI.


Es increíble que aún hoy tengamos que sufrir esta discriminación. Antes no era mamá y tenía una capacidad de trabajo impresionante, levantaba expedientes sin rentabilidad a beneficios impensables, era una trabajadora ejemplar siempre dispuesta a ayudar, muy rápida y eficaz. Mis evaluaciones eran de las mejores pero de repente, solicito un horario de 8 a 15 hrs. y todo eso no sirve de nada. Y solo porque he sido madre.