jueves, 3 de julio de 2014

La reducción de jornada laboral es un derecho necesario para permitir la conciliación de la vida laboral y familiar

Quiero contaros mi experiencia personal y sobretodo quiero que todas las mamás que hayan tenido o tengan problemas para reincorporarse a su puesto de trabajo después de su baja maternal escriban aquí. A lo mejor algún día alguien lo lee y se le cae la cara de vergüenza.

Trabajo en una empresa americana que presume de preocuparse mucho por ser una de la mejores empresas en la que nadie pueda trabajar. Cuando me quedé embarazada todo eran ventajas: baja a partir de la semana 22 y la posibilidad de solicitar un horario de 8 a 16 hrs. sin tener que reducir la jornada. La empresa ya se lo había concedido a unas cuantas madres ¿por qué en mi caso iba a aser diferente?.

En febrero pido formalmente a mis jefes esa concesión que me deniegan una semana antes de incorporarme (esto es el 30 de abril). Alegan que ya hay muchas mamás con ese horario y no van a conceder ninguno más. Procedo entonces a solicitar reducción de jornada en horario matinal. Tan solo un día antes de mi incorporación me dicen que es imposible el horario que solicito y debe ser uno de tarde, saliendo a la misma hora que salía sin reducción de jornada.
A pesar de que explico que mi hijo irá a la guardería de 9 a 16 y que no hay nadie que pueda recogerle y cuidarle por la tarde (mi marido trabaja por la tarde) me explican que la empresa ha puesto en funcionamiento un plan de estrategia que consiste en no conceder horarios de mañana al trabajador nunca más. Por supuesto porque afectaba a la producitividad, etc.

Llevo 2 meses de excedencia a la espera de un juicio. He tenido que demandar para poder cuidar a mi hijo.  Y todo esto a costa de:


  • El sueldo de dos meses. Si me hubiesen contestado en febrero no necesitaría excedencia.
  • Las costas de un juicio que se supone rápido y que llevo esperando desde el 13 de mayo.
  • La angustia de haber tenido un buen puesto de trabajo y haberlo perdido por haber sido madre en pleno siglo XXI.


Es increíble que aún hoy tengamos que sufrir esta discriminación. Antes no era mamá y tenía una capacidad de trabajo impresionante, levantaba expedientes sin rentabilidad a beneficios impensables, era una trabajadora ejemplar siempre dispuesta a ayudar, muy rápida y eficaz. Mis evaluaciones eran de las mejores pero de repente, solicito un horario de 8 a 15 hrs. y todo eso no sirve de nada. Y solo porque he sido madre.

1 comentario:

  1. Es una lástima leer este tipo de cosas en el siglo XXI. No entiendo porque la justicia va a pedales con estos temas tan importantes y con muchos otros. Por no mencionar la idea que tienen las empresas para fomentar el empleo y la seguridad laboral. Desde luego algo tiene que cambiar y por supuesto, algo tenemos que hacer, no nos podemos quedar de brazos cruzados.

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